jueves, 29 de abril de 2010

Erasé una vez un "Carril Bici"...




Año 2040, estamos en primavera, de nuevo luce el sol y había pensado en coger de nuevo la bici para dar un paseo con los niños, pero la verdad, me da algo de miedo, hay demasiados vehículos y ningún lugar por donde transitar con la bicicleta.

Todavía recuerdo las historias que me contaba mi padre antes de irme a dormir y sobre todo una que me encantaba cuando la acompañaba con mi bici de ruedecitas, no se muy bien si era una historia real, un cuento o tan solo una leyenda como la del monstruo del lago Ness, pero se conserva en mi memoria de forma clara como si fuera hoy mismo y hoy les cuento a mis hijos aquella misma historia que me contaba mi padre.

Érase una vez, un camino asfaltado pintado de color rojo al que le habían puesto por nombre Carril bici, por aquel lugar tan especial, las bicicletas circulaban en plácidos y espaciados terrenos que la gente de la época había dispuesto para tal fin. En los días soleados podíanse ver a los padres circulando tranquilamente con sus hijos, disfrutando de los días de estío buscando en ellos la paz y el sosiego que acontecía a un paseo familiar”

Desgraciadamente el cuento ha cambiado demasiado, y el carril bici ha dejado de serlo, hoy por hoy tan solo nos encontraremos a gente paseando, en filas de a cuatro o de cinco personas, ocupando todo el ancho del carril, a perros sueltos donde es el amo el que lleva la correa, gente corriendo, otros con patines y donde solo una vez llegue a ver a un valiente ciclista intentando esquivar a tan numeroso publico, eso si, antes de que cayera al suelo y fuera engullido por la multitud mientras un pastor alemán le roía las pantorrillas, cuando llegue a su altura tan solo quedaban los restos de algo parecido a un manillar.

Ojala los cuentos fueran ciertos y exista alguna vez un carril bici como el de la historia.



P.D:

Creo sinceramente que el que inventó el carril bici tuvo una brillante idea, eso si, aunque al final no sirviera para nada en especial, sobre todo en el hecho de circular en bicicleta, ya que en este fin no ha tenido ningún acierto.

Cuando uno necesita unos de esos días de sosiego y tranquilidad, y decide dar un paseo por el carril bici, con la intención de relajar los músculos y desestresar su mente, termina justamente con tal estado de ansiedad que jura y perjura que no volverá a repetir la experiencia hasta que el carril bici recupere si digno nombre y su verdadera intención.


miércoles, 21 de abril de 2010

Raros

Todos somos muy raros a nuestra manera. La persona rara es aquella que es relativamente normal.
(Anónimo)

Todos somos algo raros. La mayoría de la gente tiene un plus de rarezas importantes, aunque nadie se quiera ver así mismo, ni siquiera planteárselo, todos tenemos algo extraño que solemos ocultar.

A los que practicamos el ciclismo nos llaman raros, nos dicen que estamos algo locos, que lo que hacemos no es normal, que no somos personas comunes, y lo malo de todo es que seguramente tienen razón, pero yo me pregunto ¿Quien no es raro?

Para nosotros todo es bastante normal, por eso me gustaría dar mi pequeño homenaje a aquellos que buscan en el día o en la noche su espacio para poder entrenar, los que sacrifican parte de su vida diaria por hacer kilómetros, a los que entrenan a primera hora cuando los demás duermen, a los que sin dormir después de trabajar toda la noche salen a dar su vuelta, a los que ni si quiera paran para comer a medio día para aprovechar esas horas y los que entrenan de noche en cualquier polígono con las luces puestas.

Y por todo eso nos llaman raros, y si, seguramente sea así, seremos raros pero le hemos dado a la vida un sentido y una forma de vivir, hemos dado prioridad a algo que nos encanta y nos da todo y que no se puede describir, por eso estoy orgulloso de ser diferente aunque me llamen raro.

jueves, 15 de abril de 2010

Aluminio o carbono


Hoy quiero contar la historia de mi amigo Perico Pedal. Le llamamos así porque su gran ídolo en esta vida es Perico Delgado y su gran pasión el ciclismo. Perico es un chico corriente, como puede serlo cada uno de nosotros y es probable que nos veamos reflejados en él y en cada una de las cosas que le acontecen y eso sin duda alguna lo convierten en un personaje peculiar.


Perico Pedal quería comprarse una bicicleta de Montaña, en un principio no lo tenía nada claro, ya que aunque le encantaba el ciclismo y sobre todo las tardes de verano viendo el tour de Francia, nunca había practicado este deporte.

Empezó a hablar con sus amigos que ya lo practicaban para que le aconsejaran sobre que bicicleta debía comprarse para salir con ellos los fines de semana, nada en particular, algo sencillo para romper mano, así que se quedó con su amigo Miguelón Plato Grande, para que le acompañara a la tienda para ver que bicicleta se ajustaba a sus prestaciones y presupuesto.

Y lo primero que aprendió nuestro amigo Perico es que en una tienda de bicicletas nos podemos volver locos con tanta maquina colgada de manera estrategica por todos los lugares y de todas la formas posibles, allí están, buscando la atención de todos aquellos que creían que tan solo existían unas cuantas y que rápidamente encontraríamos aquella que mas nos gustaba por presencia y precio. Pero gran error amigo Perico, si de algo nunca estaremos seguros es que siempre habrá alguna maquina en el mercado mejor y mas bonita que la nuestra y sobre todo mas cara.

Así que ante la primera pregunta del vendedor - ¿ Carbono o aluminio?- Nuestro amigo Perico contestó - ¿Perdón?...¿Que?...


martes, 6 de abril de 2010

Motivación


Hay muchas cosas que nos motivan para salir en bicicleta y creo que a lo largo de los años vamos pasando por diferentes fases y esto lo terminamos haciendo todos sin excepción.

Al principio lo único que me importaba era el llegar a casa en las mejores condiciones posibles, ya que las pajaras que cogía en los regresos eran monumentales, los últimos kilómetros eran un calvario y por las tardes el dolor que tenía en las piernas era insoportable, pero eso me motivaba para seguir entrenando y poder llegar a casa todo de una pieza, mas tarde cuando conseguí que no me descolgaran en los repechos y adquirí un mejor estado de forma, mi motivación fue diferente, entonces entrenaba para estar con los mejores cuando llegaran los puertos, eso nunca fue fácil, ya que por muy en forma que estés, siempre habrá muchas mas gente que este mejor que tú, pero el objetivo se cumplía en parte.
Cuando acumulé los kilómetros suficientes para hacer salidas largas mi motivación volvió a cambiar y comencé a ilusionarme por realizar alguna marcha de aquellas que llevaba mucho tiempo oyendo a los corredores mas veteranos y también lo conseguí. En los años siguientes volvía a motivarme pensando en que podría mejorar el tiempo que había hechos los años anteriores, y con mucho sufrimiento volví a conseguirlo.

Hasta el día en que eso deja de motivarte y empiezas a pensar en lo que también dejas atrás cuando dedicas mas tiempo del que en realidad tienes, además de que tú estado de salud se resiente y es entonces cuando llegas a la fase en la que ahora me encuentro y es la que hoy en día me motiva casi de igual manera que cualquiera de las anteriores y siendo como es de las mas simples y practicamente insustancial, es al mismo tiempo una de las mejores, ya que le ha quitado toda la presión que podías tener en tiempos pasados.

Hoy en dia solo me preocupa poder llegar al almuerzo...