jueves, 13 de mayo de 2010

Teoría de la relatividad


En el mundo del ciclismo todo es relativo, y aunque no podemos aplicar las mismas formulas inventadas por Einstein, tenemos otras totalmente propias que indican bien a las claras que procesos sistemáticos vamos adoptando.

Por lo tanto es relativo el hecho que alguien que entrena pocos kilómetros semanales o simplemente ni entrena, luego llegada la salida del fin de semana, la persona en cuestión vaya como un tiro sin que nadie le pueda seguir rueda.

De la misma forma que alguien que no para de acumular kilómetros y mas kilómetros, relativamente debería ir mucho mas que en el caso contrario, pero a veces no ocurre así.

Entonces es cuando debemos despejar la incógnita matemática de la formula de la relatividad aplicada al ciclismo, que dice que no es igual entrenar mucho para ir mas que los que no entrenan...

Pero a la hora de despejar la x de la ecuación se nos plantea lo siguiente:

¿Es cierto que el ciclismo no entiende de formulas?

¿No sera tal vez que al que se le ve entrenar y además lo reconoce, nadie le perdona tener un mal día?

¿No sera falso que el que dice no entrenar, nos engaña para que creamos que nos sorprende por su estado de forma?

Es probable que en el termino medio este la virtud y que cada uno relativice sus preferencias.La bicicleta es para divertirse, se salgan todos los días o simplemente cuando uno pueda. Y ya se sabe, el que hace lo que puede, no esta obligado a mas.

"Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas."
Albert Einstein

jueves, 6 de mayo de 2010

El primer día


Al fin, y después de mucho mirar y de aceptar algunos consejos, nuestro amigo Perico Pedal se decidió por comprar una bicicleta de carretera con cuadro de aluminio, la decisión tuvo que tomarla al tener que ajustarse a un presupuesto acorde con los tiempos y con la crisis que apretaba en demasía el bolsillo, así que dejó el carbono para mejor ocasión, en caso que el mundo del ciclismo lo llamara para incorporarse a sus filas.

Con ella empezó a recorrer los primeros kilómetros acompañado en todo momento, claro esta, de su amigo Miguelón Plato Grande, que le iba dando indicaciones, aconsejandolo en cada momento de lo que debía hacer dependiendo de la situación de la carretera.

Miguelón, acostumbrado él en esos menesteres, aleccionaba a su amigo en cada circunstancia con palabras que este practicamente ni entendía, ya que la hablaba de cadencias, desarrollos, que bajara o subiera un diente y todos aquellos vocablos técnicos de los cuales mas que ayudarle, le confundían todavía mas y que poco a poco iban poniendo cada vez mas nervioso hasta el punto de que al llegar a algún semáforo, se le olvidaba de quitar el pie del pedal automático y caía de bruces en medio de la carretera, con el consiguiente pitorreo de coches y viandantes que se encontraban por las proximidades.

Y así concurrieron sus primeros 30 kilómetros, llegando a casa dolorido hasta la medula, ya que no había ningún hueso en el cuerpo que no hubiera tenido lo suyo en su primer día en el mundo del ciclismo. Podíamos enumerar uno a uno los músculos del cuerpo que acabaron con dolores, pero acabaríamos antes si dijésemos los que carecían de sensibilidad.

Sobre todo aquel donde la espalda pierde su digno nombre y a los que otros llaman posaderas.

Pero querido amigo Perico hay que ser paciente, porque esto nos es nada con lo que esta por llegar.